martes, 5 de enero de 2016

Día de lluvia.





Solo imagina que estás sentado en tu casa observando en tu ventana la lluvia caer y empezás a preguntarte “¿Cómo dejé que esto sucediera?. Ves la foto donde está el rostro de ella, la foto muestra el día en que ambos se casaron… Empiezas a llorar sabiendo que cometiste un error, nunca quisiste lastimarla.


Vas a la puerta del frente, está lloviendo a cántaros y empezás a correr tan rápido como podes, no sabes hacia dónde vas, solo sabes que vas a verla a ella… Llegas a la estación del tren observando hacia donde el tren llega, caes de rodillas llorando y de repente ella te llama por tu nombre y sonríes pero ella no lo hace, ella aún está triste y herida pero aún te ama. Ahí, de rodillas le suplicas que se quede, le pedís perdón y qué harías cualquier cosa.


Ella te mira tratando de ver si estás diciendo la verdad y efectivamente así es. Ella te dará otra oportunidad, te levantas y le das un fuerte abrazo, ella te abraza también, le susurras en el oído “te amo” y ella también te susurra: "Yo también te amo”.
















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