No creo que alguien vaya a leer esto, pero sentí ganas de escribir algo que de cierta forma está inspirada en una parte de mi vida.
Había una muchacha leyendo un libro, sentada bajo un árbol, el clima era fresco y empezaba a sentirse ese aire frío en el ambiente que anunciaba que diciembre estaba por llegar. Me quedé allí, de pie observándola, la hermosa chica de la que secretamente estuve enamorado desde hacía varios años. De verdad era linda, la más guapa que había visto en mi vida, su cabello castaño y su cara angelical me tenía enamorado.
No tenía tanta confianza en mí mismo y también era tímido como para acercarme a ella, incluso para decirle simplemente “hola”, ¿Por qué le iría a gustar a ella si no soy guapo y soy aburrido?, siempre me pregunté a mi mismo.
De repente volvió a verme por encima de su libro y se dio cuenta que la estaba observando, obviamente volví la mirada para otro lado inmediatamente, me sentí tan avergonzado que pensé que ahora creería que soy “extraño”. Pero fue totalmente lo opuesto, cuando volvía verla ella me estaba sonriendo –la más hermosa sonrisa que existía en el mundo-. Cerró su libro y empezó a caminar hacia mi y aun seguía sonriéndome.
Estaba en pánico, mi corazón latía más y más rápido, incluso me costaba respirar. ¿y si le decía algo equivocado?
- “hola”, me dijo cuando estuvo más cerca. Estaba paralizado por su belleza, su cara y el hecho de que estuviera hablándome y sonriendo.
- “Hola” le dije y también le sonreí, pero probablemente me vi raro. No sé qué otra cosa dijo, entonces decidí decir algo acerca del clima, “está lindo el día, está fresco, ¿cierto?”
- “Sí, pero está empezando hacer frío”, luego hubo un momento de silencio y de nuevo me entró el miedo e incluso hasta “pálido” me puse, porque ella me preguntó que si me sentía bien, porque no me veía bien, entonces me dijo que nos sentáramos, y yo le dije que estaba bien y estuvimos conversando por un rato. Luego me dijo que tenía que irse, que tenía cosas que hacer.
- “Me dio gusto conocerte”, le dije y ella me dijo que también y me sonrió una vez más y se marchó.

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