viernes, 12 de febrero de 2016

El Ateo

Una vez un ateo caminaba por un camino de tierra que conducía al bosque. Un pequeño arroyo corría reflejando la luz del sol por todas partes.Los pájaros cantaban, se lanzaban a través de los árboles, las ardillas saltaban de rama en rama.

El ateo se dio cuenta que mariposas y colibrís revoloteaban y volaban a su alrededor. Él vio una pequeña manada de ciervos al otro lado de el arroyo y águilas volando encima de los árboles. "Es asombroso lo que la evolución ha creado", exclamó el ateo.


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